Convertir Imágenes a WebP

Convierte PNG y JPG a WebP en lote y mira cuánto pesa cada uno.

La conversión ocurre en esta pestaña, sin subir ni un archivo

Convertir varias imágenes a WebP en lote, con calidad ajustable

o arrástralas y suéltalas aquí, o pega una desde el portapapeles (Ctrl+V). Puedes soltar todas las que quieras: no hay límite de archivos ni de tamaño.

PNG · JPG · WebP · GIF · AVIF

JPEG no tiene canal alfa. Si la imagen de origen tiene transparencia, esas zonas se rellenan con este color (blanco por defecto) y te lo decimos en el resultado. Nadie debería descubrir que su logo quedó con fondo negro al abrirlo.

Sin pérdida conserva cada píxel (calidad 1, la única palanca sin pérdida que expone el navegador). Es una alternativa real al PNG, pero en imágenes con mucho ruido puede pesar más que el original: abajo verás el tamaño de verdad, nunca una promesa.

Resultados

Elige tus imágenes y aquí aparece cada archivo con su tamaño original, el final y la diferencia real, incluso cuando el resultado pesa más.

Archivos
Original
Resultado
Diferencia

Cómo funciona

1Suelta o pega tantas imágenes como quieras. Nada se sube: se decodifican en tu propio navegador.
2La conversión corre en un hilo aparte, así que la página sigue respondiendo aunque procese docenas de archivos.
3Bajas cada archivo por separado o todos juntos en un ZIP que se arma byte por byte en tu equipo.

Todo pasa en tu navegador: las imágenes no se suben a ningún servidor, no hay cuenta, no hay cola de espera y no hay límite diario. Al reprocesar la imagen se pierden los metadatos EXIF del original, incluida la ubicación.

Sobre convertir imágenes a WebP

Suelta todas las imágenes PNG, JPG o GIF que quieras y cada una vuelve como .webp, convertida en esta pestaña por tu propio navegador. No hay tope por archivo, ni cuota diaria, ni cola, porque no hay servidor haciendo el trabajo ni costo por imagen que racionar. Se procesan uno tras otro, cada uno con su descarga, y el límite real es la memoria de tu equipo y tu paciencia: una carpeta de gráficos chicos es instantánea; cien fotos de 24 megapíxeles, un café.

Encima hay un control de calidad, porque convertir en lote a un ajuste fijo y desconocido es la forma clásica de publicar imágenes más livianas y peores. Eliges la calidad, conviertes, y cada archivo reporta sus bytes antes y después, con la diferencia exacta y no estimada. Ese dato existe porque el ahorro no está garantizado. Medido con este mismo codificador, un PNG de ruido aleatorio salió más grande como WebP de lo que entró: 58.192 bytes contra 58.020. La propia herramienta de Google lo admite: el convertidor de Android Studio ofrece saltarse los archivos cuyo WebP quedaría más grande que el original.

La parte incómoda, porque mucha gente llega buscando justo eso: esta página no puede generar WebP sin pérdida real. La API del navegador que usa recibe un formato y un número de calidad, y MDN describe ese número como aplicable a “formatos que soportan compresión con pérdida (como image/jpeg o image/webp)”. No hay interruptor para el modo sin pérdida, así que trata todo lo que sale de aquí como con pérdida, incluso al máximo. Para WebP sin pérdida real usa cwebp con su bandera lossless, Squoosh o Android Studio, que documenta cambiar solo a sin pérdida en calidad 100 cuando minSdkVersion es 18 o mayor. La ganancia es real: Google calcula ese modo cerca de 26% por debajo del mismo PNG.

Segundo límite honesto: convertir un JPEG ya comprimido lo vuelve a comprimir. El 25% a 34% que mide Google frente al JPEG compara codificar ambos formatos desde el mismo original, no recodificar un JPEG que ya venía comprimido. Hacer eso apila una segunda generación de pérdida: casi invisible en calidad alta y muy visible en la baja, sobre todo en colores planos y texto. Convierte desde tus originales cuando los tengas. Y ojo con lo que no es: un convertidor de formato con control de calidad no es un compresor con peso objetivo. “Que quede bajo 50 KB” es otro algoritmo —buscar sobre la calidad recodificando en cada intento— y sería otra página.

Lo que ganas son bytes en la transferencia, no un premio de posicionamiento. WebP es el formato de Google, Lighthouse lo recomienda sobre JPEG y PNG, y caniuse lo sitúa cerca del 96% del uso global: el respaldo para navegadores viejos es un seguro barato y abajo está el picture. La transparencia sobrevive, porque WebP lleva canal alfa en sus dos modos. Tres cosas no: un GIF animado se pasa solo con su primer cuadro, el EXIF y el perfil ICC se pierden en el canvas (bueno para la privacidad, malo si necesitas metadatos de autoría), y WebP no pasa de 16.383 píxeles por lado. Todo se queda en tu equipo: con fotos de producto sin lanzar, esa es la diferencia entre un flujo de trabajo y una filtración.

Cómo servir WebP en un sitio real, y dónde no vale la pena

Convertir los archivos es la mitad fácil. La mitad que decide si tus visitantes ven las imágenes es cómo las referencias en el HTML. El patrón de abajo es el que documenta MDN: el navegador revisa los atributos srcset, media y type de cada elemento source, elige una imagen compatible, se salta cualquier source cuyo tipo no soporte y, si ninguno coincide —o si no entiende picture—, carga el src del img. Esa última cláusula es la que lo vuelve seguro de publicar.

<picture>
  <source srcset="portada.webp" type="image/webp">
  <img src="portada.jpg" alt="Describe aquí la imagen"
       width="1200" height="630" loading="lazy" decoding="async">
</picture>
Todo el respaldo en cuatro líneas, y fíjate dónde van los atributos de verdad: alt, width, height, loading y decoding pertenecen al img, no al source. Conserva el ancho y el alto reales para que el navegador reserve el espacio y tu diseño no salte mientras carga. El orden importa: pon primero el formato que prefieres, porque el navegador toma la primera coincidencia compatible.
A dónde va la imagen¿Convertir a WebP?Por qué
Un sitio web que tú controlasEs el caso para el que se diseñó WebP. Lighthouse marca los JPEG y PNG pesados y recomienda formatos modernos; el respaldo de arriba cubre al resto de navegadores.
Los recursos de una app AndroidSí, pero no con una herramienta webAndroid Studio lo hace en el propio proyecto: clic derecho sobre una imagen o una carpeta y elegir Convert to WebP. El modo sin pérdida y la transparencia requieren API 18 o superior, el modo con pérdida requiere API 14, y los archivos 9-patch se omiten solos.
Un correo o boletínNoEl correo lo dibuja el cliente de correo, no un navegador, y el respaldo con picture que usas en la web no es algo con lo que puedas contar ahí. Quédate con JPEG o PNG.
Un archivo que otra persona debe abrirNoProgramas de escritorio antiguos y versiones de Office sin suscripción siguen rechazando .webp. Si un colega tiene que abrirlo, mándalo en PNG o JPG: ese es el viaje inverso y tiene su propia página.
Imprenta o cualquier cosa que se va a imprimirNoLos flujos de impresión piden CMYK y perfiles ICC incrustados. Una recodificación por canvas sale en sRGB y pierde el perfil ICC, así que para imprimir conserva TIFF o JPEG de calidad alta.
Una imagen que debe pesar menos de X KBAquí noUn peso objetivo exige buscar sobre la calidad, recodificando en cada intento, no un ajuste fijo. Convierte aquí si lo que buscas es el formato; usa un compresor con peso objetivo si lo que buscas es el número.

Queda una idea que conviene interiorizar, porque separa una conversión honesta de una superstición. WebP pesa menos que el JPEG o el PNG que se habrían generado desde la misma fuente —Google mide entre 25% y 34% frente a un JPEG comparable y cerca de 26% frente a PNG en el modo sin pérdida—, pero no pesa menos que cualquier archivo que se le cruce. La propia herramienta de Android de Google incluye una casilla para saltarse las imágenes cuyo WebP saldría más grande, lo que te dice qué tan común es la excepción. Así que convierte, mira los dos números que esta página imprime para cada archivo y quédate con el que de verdad pese menos. Ese hábito de dos segundos le gana a cualquier promesa escrita en una página de convertidor, incluida la nuestra.

Preguntas frecuentes

¿WebP conserva la transparencia?

Sí, en los dos modos. A diferencia del JPEG, que nunca tuvo canal alfa, WebP puede llevar transparencia tanto en su modo con pérdida como en el modo sin pérdida, así que un PNG con fondo transparente sale como WebP con fondo transparente. Según Google, la transparencia sin pérdida cuesta “solo 22% de bytes adicionales”, y los archivos con pérdida y transparencia suelen quedar 3 veces más chicos que el PNG equivalente. Es justo el caso en el que más conviene el cambio de formato: logos e iconos con fondo transparente.

¿Cuántas imágenes puedo convertir de una vez?

Todas las que tu equipo aguante. No imponemos un tope de archivos ni de peso, porque no hay servidor pagando el procesamiento: la conversión corre en tu navegador y se hace archivo por archivo. El límite es material, no comercial: la memoria disponible y el tiempo. Cien imágenes de web se resuelven rápido; cien fotos de cámara van a tardar y a consumir bastante RAM. Si el navegador se pone lento con un lote enorme, divídelo en dos y sigue.

¿Cuánto peso voy a ahorrar de verdad?

Depende del contenido, y por eso la página te muestra el antes y el después de cada archivo en bytes. Como referencia, Google calcula el WebP con pérdida entre 25% y 34% más chico que un JPEG comparable, y el WebP sin pérdida cerca de 26% más chico que un PNG. Pero eso compara codificar ambos formatos desde el mismo original. Recodificar un JPEG que ya venía comprimido gana menos, y en imágenes con mucho ruido el WebP puede salir incluso más grande: lo medimos con este mismo codificador (58.192 bytes contra 58.020). Mira el número real antes de publicar.

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